INTRODUCCION
Nunca le pregunté al destino Si me tocaba seguirte. Simplemente me fui.Me desnudé y te dije: Bajemos. Metámonos Más hondo en el infierno.Hagamos ahí dentro en lo oscuro El paraíso del placer.Abre la puerta negraHurga Entra Desciende el misterioso abismo.Y tu pasión fue mia y tu goce.Luego te di mi alma y te dije: Haz de mi fuego el tuyoBebe de miMuere de amor conmigo.Te haré mitad demonio y mitad santo Te saciaré con látigos y con ciliciosTe ataré a la pilastra y al muroY a la cruz del martirio Hasta que estalles.Hasta que nazcas por dentro en mi Y en un instante sin fin te fugues De la cárcel del cuerpo.
Y me arrojé contigo al precipicio.
OBSESSION
“Lo veo en todas partes, su silueta, sus ojos, su cabello, lo veía en cada esquina, pero sobre todo cada que cierro los ojos recuerdo esa tarde en Wammy´s, los rayos del sol agonizante golpeando su nívea piel, sus ojos destellado vida y seguridad, su nariz perfecta , sus labios rojos sonriendo de manera lasciva, su aliento sobre mi cuello, su cabello meciéndose al compas de sus movimientos suaves y lentos, sus caderas clavándose en las mías, sus manos sobre mi nuca… esa imagen siempre esta cuando cierro los ojos, cuando despierto, cuando duermo, cuando como…
Camine todo ese dia pensando, siguiendo cabelleras como la tuya, fumando y sin animos de jugar, derrotado, si esa es la palabra, asi es como me siento desde que me dejaste, desde la ultima vez que vi tu espalda y tu, si tu me lo hubieses pedido, me habira ido contigo, sin molestarte, lejos sdi quieres, pero tenia que estar contigo… pero no querías o mas bien no te importaba, nunca te importe, solo me querías para… bueno a decir verdad yo tambien, no, yo en verdad te quería… aun lo hago.
No puedo detenerme, no puedo pensar en otra cosa que no seas tú, pienso en tus ojos, en tu piel, en tu boca… en el sabor de tu sudor, pienso en eso y miles cosas mas, hasta que de improviso estas allí frente a mi, lo se eres tu, esa manera de caminar arrollando todo a su paso, devastando todo con esa fuerza, allí estas del otro lado de la calle envuelto en esa ropa negra de piel que te hacen lucir demasiado atractivo”.
Matt lo reconoció en seguida, era como una llamada del corazón, una daga que le atravesaba el pecho, su cuerpo comenzó a temblar con fuerza, quiso moverse y llegar hasta donde estaba él, pero las piernas no le respondieron, simplemente se quedo allí mirando la “vida” pasar, “su vida” pasar.
Vio que no iba solo, muchos hombres lo rodearon, no parecían sus amigos mas bien lo veían con temor, le tenían miedo a ese ser “menudo y caprichoso” según la opinión de Matt. Era Mello, no había duda de eso, era él, tenia que ser él. Lo vio marcharse en una camioneta negra, anoto las placas, no le servirían de mucho en el futuro, pero sabía que lo había encontrado y esta vez no lo dejaría irse sin él, asi fuera al mismo infierno, esta vez le acompañaría.
sábado 3 de mayo de 2008
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