sábado 3 de mayo de 2008

XxX ROUGE XxX

Era la segunda vez que el aquel rubio visitaba ese antro, se habia asegurado que la variedad fuera la misma, cualquier cosa para ver a ese pelirrojo de nuevo. Se sento donde mismo y espero con paciensia la media noche.

La espera fue larga, demasiado, las maldita bailarinas sele acercaba y le insinuaban a bajo precio su compañia, eran pateticas, queria en verdad que desaparecieran y que solo bailara aquel joven que tantole habia impresionado, asi era él, le importaba un carajo lo que los demas opinasen sobre su persona, no le importaba nada, se obsecionaba con algo y no paraba hasta tenerlo, y eso habia pasado con el pelirrojo, se le habia metido en la sangre

-la media noche llego y se escucharon los primero compases de una cancion bastante sensual, de nuevo ese pelirrojo, de nuevo esa seguridad, esos ojos, ese cabello meciendose al compas de esas caderas, esas piernas largas y fuertes, el rubio penso lo hermoso que seria tenerlas es sus hombros y aferradas a sus caderas, ese pensamiento lo excito al instante, podia sentir esa dulce presion en sus pantalones, sonrio y siguio mirando al pelirrojo quien comenzo a bailar muy cerca de él, estaba hincado en la plataforma donde reinaba, con las piernas muy abiertas acariandose con los dedos el rostro, pasandolos por sus labios entre abiertos, llenos, rojos como su cabello y sus mejillas, daban ganas de verlo asi toda la vida. En un gesto instintivo, el rubio se acerco a él, lo miro desde abajo con autentico deseo, y esto no paso desapercivido para el pelirrojo quien comenzo a mover las caderas mas lentamente entrecerrando los ojos fijos en su ferviente admirador a quien ya comenzaba a dolerle la entrepierna. El pelirrojo se inclino y le susurro algo al oido, todos los presentes se quedaronj atonitos, ver juntos a esos dos parecia la vision mas encantadora y excitante, si bien el pelirrojo era exquisito, el rubio llamaba la atencion por la fuerza de su mirada y la prescencia de su ser, era altisimo, con el cuerpo agil y hermoso, se podian adivinar hermosas curvas debajo de esa ropa oscura y llamativa, se podian adivinar manos frias y dispuestas tras esos guantes, pero sobre todo, se podia adivinar una pasion arrollante y una lujuria tal que podia seducir al mas dificil de los amantes.

El rubio sonrió complacido cuando el pelirojo se levanto y continuo bailando, ahora con mas entusiasmo, ahora con ganas en verdad de complacer.






-¿Como te llamas?, alcanzo a preguntar antes de que un beso desesperado le cerrara la boca y unas manos enguantadas le recorrieran la espalda de manera indescente hasta llegar a sus trasero estrujandolo con fuerza, provocando un exquisito gemido por parte de ese delicioso pelirrojo...